lunes, 15 de agosto de 2011

Dia 3

De la noche a la mañana, tus ojos se volvieron llenos de ira hacia mí. De la noche a la mañana, se diluyeron las palabras. Solo puedo recordarte diciendo que me querías y que era especial para ti. En mi isla a veces llueve y tengo que refugiarme entre las hojas de las palmeras. A veces el viento arrulla y ulula amenazante, pero nunca llega a hacer nada. Solo quisiera tenerte ahora mismo a mi lado. Tú que me dabas la tranquilidad y me robabas el sueño, sigues en la noctámbula costumbre, pero volvistes mi alma del revés. A veces la lluvia sirve para darse cuenta que el mundo sigue. Sigue sin ti. Ya no estás, estás con otro. Serás de otro, como antes de mis abrazos. Llueve. Lluvia. Llanto.





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